sábado, 9 de junio de 2012

Lo nuevo que viene...

Es muy evidente que nuestra sociedad no puede continuar subsistiendo con los conceptos y derroteros que estaba tomando. Hay un cierto dilema al poder imaginar el qué será lo nuevo que viene y el cómo nos podremos adelantar mentalmente a ello, para poder posicionárnos...

Como siempre, al igual que hacía mi amigo Nacho Criado, el ejercício de retroceder en el tiempo desde la mirada actual, puede hacerme descubrir nuevas ideas.  Copiaré aquí una, para mi,  interesante entrada realizada en estas páginas hace mas de un año y que de forma intuitiva creo que contiene muchos misteriosos conceptos; no hay duda que hay cosas que no controlamos en nuestros actos o en nuestros pensamientos, pero que nos rebosan y se nos escapan continuamente entre los dedos...

Nunca te dejaré solo... Invierno del 2005



Las costumbres de "lo viejo"




Un herraje antiguo, de una clásica carpinteria de hierro


Se inició la discusión con el tema de siempre:

"Esas carpinterías son malísimas. Tienen unas pérdidas térmicas enormes, especialmente por las juntas, que no son estancas...."
"¿Pero tu crees que las de aluminio, sin puente térmico, tienen menos perdidas?"
"Naturalmente. El hierro tiene mucha mas transmisión térmica que el aluminio"
Pero, el perfil de mis carpinterias de hierro (y por lo tanto la superficie de la posible pérdida) es la cuarta parte que el perfil de las correspondientes de aluminio; ¿presentan cuatro veces más pérdidas, que las de aluminio?
"Bueno, además, has de fijarte que la inmensa mayoría de las pérdidas, se producen por las fugas de aire en las juntas; las de hierro no son herméticas"
No lo son porque el burlete de goma, o esta pegado con pintura , o "desaparecido" por algún pintor poco cuidadoso. Pero, eso se restituye y listo.... En pocas palabras: cuarta parte de superficie expuesta, mucho mas luminosas, mucho mas baratas y, absolutamente herméticas con el mantenimiento normal...
No entiendo la razón por la que se utilizan de aluminio: son desproporcionadas, feas y gordas hasta la muerte; eso hace que me quiten un 30% de luz , tomen excesivo protagonismo y además, tenga que pagar cinco veces más por ellas...

Esta conversación, creo haberla tenido mas de cien veces: en cada una de mis reformas, cambios de casa o estudio; en cada una de las de los amigos; con cada obra que visito casi a diario para trabajar...Y finalmente, siempre termino con la sensación del eterno dilema ¿será lo mismo la anchoa que el boquerón?


Algo parecido me ocurre hablando de lo "viejo" o lo "antiguo". Creo que el concepto de antiguo, esta relativamente claro. Pero ¿el de viejo?
Un objeto "nuevo", pasa a denominarse "viejo" en cuanto esta usado de una determinada forma. Hay objetos que pese a su uso continuo, no podrían denominarse nunca "viejos"; siguen conservándose "como nuevos".

Por lo tanto, el concepto de "viejo" viene asociado al tipo de uso o mantenimiento que se le da al objeto con el tiempo... Y es en esto, en el mantenimiento (también del intelecto), es donde surge la cuestión de la denominación.

Un objeto nuevo, es aquel en el que sus materiales se encuentran en perfecto estado: esto es ,de forma similar a como se fabricó. Es aquel en el que cada una de las piezas que lo conforman se distinguen perfectamente: su volumen, se divide en volúmenes mas pequeños (piezas) perfectamente identificados, limitados y visibles.

Esto no sucede nunca en aquel al que denominamos como viejo. Bien por avería sin reparación, o reparaciones y usos impropios, el volumen completo no se aprecia claramente como conjunto de sub-volúmenes o piezas que lo integran; existe una cierta degeneración por la falta de apreciación clara de cada una de sus partes...



Dos bisagras de puertas: a la izquierda una vieja y a la derecha una antigua...
Ambas son la misma, antes y después de redefinir su limites y el de las piezas y materiales que lo conforman.
También la imagen acompaña en este concepto: a la izquierda, sucia (con dominantes de color mezcladas (roja y verde)) ; a la derecha, absolutamente contundente y "limpia" (neutra y sin dominantes de color)


Y aquí es donde reside la cuestión: lo "viejo" viene mas asociado a la disolución de los límites de su propio volumen, que a la edad o los años de uso que presente; resulta ser una degeneración visual (y no tanto física) del objeto.
Un objeto puede ser calificado de antiguo (que no de viejo) si los límites del mismo, y el de las partes que lo conforman, están claramente definidas...

Y ahora, a mis 58 recien cumplidos, me pregunto si se me podría calificar de viejo o de antiguo. Pues creo que mis formas son absolutamente claras, "simples" (a la manera de Atget), definidas y contundentes: me pega que, como al amigo Anguita, se me podría calificar mas de antiguo, que de viejo...


No hay comentarios:

Publicar un comentario





Copyright de Javier Azurmendi (Madrid) para el conjunto del blog. Todos los derechos reservados sobre el contenido de esta páginas. Se han realizado los depositos de registros y requisitos legales. Javier Azurmendi, no se hace responsable de las consecuencias derivadas de seguir sus métodos o consejos,expuestos en esta u otras páginas de su propiedad. De igual forma, javier azurmendi no comparte, necesariamente, las opiniones o consejos expresadas en estas páginas por otros autores.