Parece ser que ayer mismo se murió Francisco Llinares, padre de todos los preparacionistas serios españoles y de muchos inversores avanzados de Bolsa.
El, que pensaba era original en todo, se ha muerto como todo el mundo y nos ha dejado un vacio de los difíciles de llenar. ¡ Que vulgar has sido al final, Paco!. No te deseo que descanses en paz, pues no serás testigo de lo que nos espera, que era tu máxima ilusión: ver a estos cutres jodidos y demostrar que tu llevaba razón en casi todo...
¡Y qué le vas a hacer, Francisco!. Ahora podrás ir caminando descalzo sin que nadie te mire o te llamen la atención los pijos de Altea, como sucedía en nuestra juventud
A los 77, uno no se puede uno morir casi de repente. Si me hubieras hecho caso con el potingue amarillo, igual todavía disfrutabas como yo lo haré, de verlos jodidos en su estupidez supina...
No te deseo lo mejor, porque ya lo tienes..





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